Estos trabajos responden a la aspiración de aproximarme, abarcar
y generar conocimiento sensible de una comunidad urbana caraqueña: La Vega.
Para abordar una comunidad tan amplia (constituida hace más
de 400 años, y que se ha expandido hacia el sureste de Caracas hasta alcanzar
unos 400.000 habitantes), me impuse ciertos límites y condiciones pero sobre
todo, decidí adentrarmeplenamente en la comunidad, colaborando y apoyando
proyectos colectivos, centrando el estudio en las personas, conversando, entrevistando
y compartiendo con ellas lo cotidiano; es decir, involucrándome con gente de La
Vega di rienda suelta a este proyecto.
Siempre intentando conectar lo local con lo global, pues lo
que sucede en La Vega seguramente ocurre en muchas ciudades y barrios:la micro-historia
expresa el macro-mundo que es la totalidad caraqueña, venezolana y aún más
allá, pues estos dramas seguramente son similares en tantos otros barrios del
planeta.
Entre vivencias y análisis, entre impresiones personales y
reflexiones, entre constatar la realidad y confrontarla con la teoría, fui
reaccionando y comenzaron a surgirrespuestas creativas, metafóricas y
simbólicas, expresadas a través de la representación foto-video-gráfica que
identifica esta serie de ensayos.
Gracias a DIOS, estuve permanente guiada y acompañada por
seres extraordinarios, amantes apasionados de este barrio; entre ellos, el
Sacerdote Jesuita Jean Pierre Wyssembach y “El Chino”, un amigo que siempre
recuerdo y encomiendo en mis oraciones.

